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¿En qué consiste el tratamiento con Botox (Vistabel)?

¿Qué es el Botox?

Botox® es una marca comercial que ha terminado dando nombre genérico al tratamiento de las arrugas de expresión con toxina botulínica.  

El Botox® se compone de una una neurotoxina derivada de la bacteria Clostridium Botulinum o toxina botulínica tipo A. Actúa paralizando el neurotransmisor que lleva el impulso nervioso hasta el músculo.

En la actualidad existen varias marcas comerciales de toxinas botulínicas para aplicación en estética (Vistabel®, Azzalure® y Xeomin®). Los resultados que obtienen son similares y las principales diferencias entre ellas es la forma de disolución.

Inicialmente, el Botox® fue empleado en neurología, oftalmología (estrabismo) y para tratar espasmos musculares. Actualmente, con el nombre comercial de Vistabel, es un aliado para eliminar temporalmente las arrugas de expresión del 1/3 superior de la cara.

Tratamiento con Botox (Vistabel)

Tratamiento con Botox (Vistabel)

¿En qué consiste el tratamiento de las arrugas con Botox?

Es una técnica de procedimiento sencillo que consiste en inyectar la toxina botulínica en los puntos previamente seleccionados: patas de gallo, arrugas en la frente, líneas del ceño, línea de marioneta, cuerdas del cuello y otras áreas. Es importante que el diseño del tratamiento a realizar se realice tras una exploración minuciosa de la mímica del paciente, de sus músculos agonistas y antagonistas, para obtener el resultado más favorecedor y natural. El Botox® debe ser manejado por médicos expertos en esta técnica.

Tras la aplicación de la toxina botulínica se recomienda no tumbarse hasta que pasen algunas horas y no frotar el área tratada, con el fin de evitar que se produzca la migración no deseada a otras áreas distintas a las tratadas. Pueden darse leves efectos secundarios que se reducen a hematomas, ardor o eritema. Los factores de riesgo de Botox® son casi inexistentes siempre que sea aplicado por un médico que domine la técnica.

Duración del tratamiento con Botox

El efecto dura entre 4 y 6 meses y los beneficios empiezan a ser visibles tras las 48 horas de la aplicación del tratamiento.

La aplicación de la toxina botulínica es un arte en manos del médico. Consigue atenuar las arrugas de expresión, relajar así la expresión de la mirada y devolver un aspecto más joven al conjunto del rostro del paciente.